jueves, 22 de diciembre de 2011

Reflexiones Navideñas

La navidad o “Sol Natalia Invictus” que se celebra el 25 de Diciembre dentro de la tradición católica, tiene sus orígenes en una fiesta de celebración pagana que se hacía por la llegada del solsticio de invierno en el hemisferio norte. Simboliza el momento en que la luz le gana la batalla a la oscuridad; es el nacimiento de la luz del sol (el dador de vida, el transformador y el transmutador). Este origen antiguo y pagano hace que la navidad tenga un sentido mucho más amplio dentro de la conciencia de la humanidad y su espíritu se manifieste con más fuerza.

DUALIDAD
La navidad es una época donde se hace muy evidente la dualidad en la que existimos: ocurre el solsticio de invierno, día de mayor oscuridad en el hemisferio norte y el solsticio de verano, día de mayor luminosidad en el hemisferio sur. Es la época más oscura del año en el hemisferio norte, y la época en la que más iluminamos el planeta; es una época en la cual damos y recibimos; una época de grandes fiestas mundanas pero donde se resaltan los más altos valores del ser humano: amistad, reconciliación, agradecimiento,compasión.
Lo primero es el espíritu que crea y mantiene la vida, pero es importante aprender a reconocer la dualidad, tomar consciencia y estar simultáneamente en el mundo; dar pero también recibir, estar en lo más espiritual y en lo más mundano. Podemos usar la meditación, el silencio y la oración para hacer consciencia y así salirnos de la dualidad.

INOFENSIVIDAD
El espíritu de la navidad es la INOFENSIVIDAD que en contraste con la INDIFERENCIA, es activa. La inofensividad se compone de tres aspectos:
Un cabal punto de vista o punto de vista incluyente: nos permite validar el hecho de que alguien vea las cosas de forma diferente o por ejemplo que alguien celebre distinto y sin embargo se mantenga el objetivo común que es celebrar el nacimiento de la luz.
Comprensión divina: con esta reconocemos el sentido espiritual de la época navideña como una gran oportunidad para renacer a nuestra luz interior a través del amor incondicional.
Perfecto equilibrio: nos ayuda a celebrar lo mundano pero teniendo la comprensión divina y la certeza de que podemos ser inofensivos y ser dadores y receptores de lo espiritual y lo mundano al mismo tiempo.

SIMBOLOS
Hay varios símbolos importantes en la navidad:
El árbol: el abeto (árbol original) es símbolo de fortaleza y resistencia ya que sus hojas sobreviven incluso en época de invierno a diferencia de los otros árboles que las pierden. Es el símbolo de permanecer lo mas integro a pesar de estar en la época de mayor oscuridad.
El Muérdago (Holly): antiguamente decían que los novios se podían besar debajo del muérdago (con el cual se hace la corona de adviento) sin que fuera pecado, sin que  ocurriera nada malo, era el lugar en el cual se podía expresar el amor que trascendía lo humano. Por lo tanto este representa el amor trascendente, puro y sin limitaciones. El muérdago da sus frutos en la época de oscuridad y en la navidad representa los frutos que damos a nivel espiritual. Su esencia sirve para trabajar el odio, la envidia, los celos y la desconfianza.
El pesebre: representa el momento del nacimiento de Jesús en medio de la noche es el símbolo de renacer a la luz en el momento de la oscuridad o la dificultad.
La navidad es una época de dualidad donde buscamos “iluminar”, guiados por el espíritu de la inofensividad que busca construir y no destruir en cada acto. Pero no solo se trata del momento donde más iluminamos el planeta sino que además es una oportunidad enorme de iluminar nuestro interior. Y ¿cómo nacemos a la luz, de una “Virgen” en navidad?
La Virgen representa nuestra pureza interior. Podemos entrar en nuestro mundo interior, en nuestra oscuridad, con oración, meditación, silencio, y hacer una limpieza, retirar lo que nos sobra y más profundo aún, estar atentos al nacimiento puro de nuestra luz interior.
El éxito está en ver nacer la luz a pesar de la oscuridad; es estar en el espíritu de la navidad que es de luz.

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